Big Walk se niega a Xbox: la apuesta de House House por el boicot a Microsoft

Big Walk y el rechazo a Xbox: una decisión con mensaje político

En Tantita Tinta nos gusta desmenuzar los movimientos de la industria del entretenimiento digital, y el último anuncio del estudio independiente House House ha causado revuelo: Big Walk no llegará a Xbox. La razón, según los propios desarrolladores, es su alineación con el movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) contra Microsoft por su presunta complicidad con el conflicto en Palestina.

¿Qué es Big Walk?

Big Walk es la nueva joya cooperativa de House House, creadora del icónico Untitled Goose Game. El juego mezcla aventura, exploración y puzles en línea, donde la comunicación entre los jugadores se da mediante chat de voz de proximidad, gestos, pizarras, walkie‑talkies y lupas. La propuesta invita a grupos de amigos a resolver acertijos complejos en tiempo real, fomentando la colaboración y la creatividad.

Un desarrollo de seis años que llega a tres plataformas

Después de seis años de desarrollo, el título se lanzó en PC, PlayStation 5 y Nintendo Switch 2. La ausencia de Xbox fue confirmada en junio de 2026, cuando House House comunicó que el juego se limitaría a esas tres plataformas. Desde entonces, la comunidad gamer ha inundado las redes con preguntas y reclamos para que el juego también llegue a la consola de Microsoft.

La postura de House House: boicot a Microsoft

En un comunicado oficial, el estudio explicó su decisión: “Hemos tomado la decisión de no lanzar Big Walk en Xbox, de acuerdo con el llamamiento del movimiento BDS liderado por Palestina, que incluye a Microsoft Games y Xbox como objetivo prioritario de boicot”. Añadieron que la medida busca ejercer presión para que Microsoft deje de ser considerado cómplice del régimen de apartheid y de las operaciones militares en Gaza, al proveer servicios de nube (Azure) e inteligencia artificial que, según investigaciones, son utilizados en labores de combate.

  • Acusaciones de complicidad basada en la infraestructura cloud de Azure.
  • Presiones internacionales y resoluciones de la Corte Internacional de Justicia.
  • Recomendaciones de organizaciones de derechos humanos para boicotear productos de Microsoft.

House House reconoce que esta decisión “va en contra de la intención original de que un grupo de amigos pueda jugar juntos”, pero afirma que la acción colectiva puede generar cambios significativos y, algún día, “Palestina será libre”.

Repercusiones para la industria y para los jugadores

El caso de Big Walk abre un debate más amplio sobre la responsabilidad social de las empresas tecnológicas y su relación con conflictos geopolíticos. Para los jugadores, la exclusión de Xbox significa que algunos grupos de amigos quedarán sin la posibilidad de disfrutar del título en su plataforma preferida, lo que podría fragmentar la comunidad.

Para la industria, este gesto simboliza una creciente presión de consumidores y activistas que demandan alinearse con causas éticas. Otros estudios podrían seguir la misma ruta, lo que tendría implicaciones en la distribución de contenidos y en los acuerdos de exclusividad.

¿Qué pueden hacer los jugadores?

El equipo de Tantita Tinta sugiere a los lectores que, si comparten la postura de House House, pueden apoyar el boicot adquiriendo productos Microsoft de segunda mano, evitando sus servicios en la nube y difundiendo la información. Por otro lado, quienes prefieran la disponibilidad del juego pueden seguir de cerca futuras declaraciones del estudio, ya que la postura podría revisarse si Microsoft cambia sus políticas.

En cualquier caso, la discusión muestra cómo los videojuegos ya no son solo entretenimiento; son también una plataforma de expresión política y social.

Fuente: VidaExtra


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