¿El rey de la Alta Costura? Benito nos deja a todos con la boca abierta en París
París se ha convertido esta semana en el epicentro del glamour mundial con el inicio de los desfiles de Alta Costura otoño 2026. La llamada “Olimpiada de la Moda” no solo es pasarela; es el lugar donde los diseñadores más arriesgados despliegan toda su artillería y donde las estrellas aprovechan para dejar claro quién manda en el estilo. En Tantita Tinta, siempre estamos al pendiente de quién se roba los reflectores, y esta vez, el puertorriqueño Bad Bunny no dejó lugar a dudas.
Un traje amarillo, botines y… ¿una corbata de pelo?
Durante la presentación de Schiaparelli, bajo la visión creativa de Daniel Roseberry, el desfile fue una auténtica constelación de estrellas. Entre figuras de la talla de Emma Corrin y Michelle Yeoh, fue el Conejo Malo quien se llevó todas las miradas. El músico apareció con un traje en tono amarillo mantequilla con hombros marcados y botones dorados que, honestamente, cualquier mortal desearía tener en su clóset (aunque el costo de estas piezas de alta costura podría rondar fácilmente los cientos de miles de pesos mexicanos).
Pero el verdadero protagonista fue el accesorio: una corbata trenzada hecha de pelo rubio. Sí, leíste bien. Esta pieza, que vimos originalmente en la colección otoño 2024 de la firma, ha sido rescatada por Bad Bunny para darle un giro que, siendo sinceros, solo él puede ejecutar con esa seguridad.
¿Hay un mensaje oculto o es puro estilo?
En el equipo de Tantita Tinta nos encanta analizar el “porqué” detrás de los looks. Benito no es de dar pasos en falso; cada elección de vestuario suele esconder un mensaje. ¿Será que busca burlarse de las críticas de sus detractores? Recordemos cuando se decía que querían boicotear su participación en el Super Bowl por sus elecciones de moda. ¿Es esta corbata una forma de “jalarles el cabello” a los que tanto se preocupan por su vestimenta?
Otra teoría que suena fuerte en los pasillos de la moda es que este accesorio simboliza una unión, una trenza que busca conectar en tiempos donde la división parece estar a la orden del día. O, siendo más realistas, tal vez simplemente se trata de un artista que se divierte rompiendo las reglas. Al final, no importa si el traje costó el equivalente a una camioneta nueva en México, lo que importa es que el tipo sabe cómo generar conversación.
¿Qué sigue para Benito?
Hay quienes dicen, con mucha fe, que este cambio de look podría ser la antesala de algo nuevo, ¿quizá un disco en camino? Por lo pronto, nos quedamos con la imagen de un artista que entiende perfectamente que la Alta Costura no debe ser aburrida. En un mundo donde todo parece estar estandarizado, Bad Bunny nos recuerda que la moda es, ante todo, un juego. Y vaya que sabe jugar.
Fuente: Vogue