Audios de Marina del Pilar: ¿Por qué Sheinbaum dice que no es lo mismo que el caso Chihuahua?

La polémica que no cesa: Sheinbaum pone orden en el caso de la gobernadora de Baja California

En Tantita Tinta siempre nos gusta ir más allá del ruido mediático para entender qué es lo que realmente está pasando en la política de nuestro país. Esta semana, el ambiente se puso tenso tras la filtración de unos audios donde supuestamente la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, estaría buscando cooperar con autoridades de Estados Unidos. La pregunta del millón en las redes sociales y los pasillos del poder fue inmediata: ¿hay motivos para una investigación federal?

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue muy clara al respecto durante su conferencia de prensa mañanera. Al ser cuestionada sobre el material revelado recientemente, la mandataria descartó de tajo que existan elementos para abrir una carpeta de investigación contra la gobernadora morenista. Pero, ¿por qué tanta calma ante un tema que suena tan delicado?

¿Peras con manzanas? La diferencia clave

Para la presidenta, no podemos meter a todos en el mismo saco. Sheinbaum subrayó que el caso de Baja California es radicalmente distinto al que vivimos hace poco en Chihuahua. ¿Recuerdas el lío por la supuesta incursión de agentes de la CIA en la Sierra Tarahumara para desmantelar un narcolaboratorio? Bueno, para el Gobierno Federal, aquello representó una violación directa a la Ley de Seguridad Nacional, porque había personal extranjero operando en territorio mexicano sin autorización.

En el caso de Marina del Pilar, el panorama es otro. La presidenta señaló que ni siquiera está confirmado con quién estaba hablando la gobernadora. “Ni siquiera nosotros sabemos quiénes son, si pertenecen al gobierno de Estados Unidos o no”, puntualizó Sheinbaum. Básicamente, se trata de una llamada privada de origen difuso que, según el análisis del equipo de seguridad, no compromete información estratégica ni sensible del país.

¿Qué dice la seguridad nacional al respecto?

El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, también entró al quite para despejar dudas. Desde su perspectiva técnica, los audios no dan para tanto drama. Explicó que en las famosas mesas de seguridad donde participan las autoridades, lo que se revisa es la incidencia delictiva diaria y la coordinación operativa, pero no se maneja información de inteligencia tan crítica que, de ser compartida (si es que ese fuera el caso), pusiera en jaque la soberanía o la seguridad nacional.

Para nosotros en Tantita Tinta, es vital destacar que García Harfuch fue contundente: no hay evidencia de que la gobernadora estuviera entregando información confidencial. “No se infiere que se vaya a dar información confidencial”, aseguró el funcionario.

El contexto: La visa y las explicaciones

Por su parte, Marina del Pilar ya dio su versión de los hechos, aclarando que se trató de conversaciones privadas donde, efectivamente, buscaba apoyo para resolver su situación migratoria (un tema de su visa, algo que muchos mexicanos que buscan hacer trámites legales conocen bien). La presidenta Sheinbaum reafirmó que ella estaba al tanto de que la gobernadora buscaba asesoría legal para sus gestiones personales, pero siempre bajo el marco de la ley y sin vender información a cambio.

En resumen: el Gobierno Federal le da vuelta a la página y pide no confundir la gimnasia con la magnesia. Mientras el ruido en la esfera digital continúa, la postura oficial es de total confianza hacia la gobernadora bajacaliforniana, al menos hasta que aparezca algo que realmente represente un riesgo para México.

Fuente: El Universal


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