Este domingo, el gobernador del estado, Miguel Ángel Navarro Quintero, y su esposa, la doctora Beatriz Estrada Martínez, recorrieron Boca de Camichín, municipio de Santiago Ixcuintla, acompañados por parte de su gabinete, para escuchar a sus habitantes y revisar directamente los efectos que dejaron la marea alta y el huracán Polo.
Lo más importante, destacó el gobernador, es que todas y todos están bien. No hubo pérdidas humanas ni daños en las escuelas, el Centro de Salud IMSS-Bienestar o la estructura de las viviendas. El agua sí afectó algunas calles y enseres domésticos, cuya atención será inmediata.
El mandatario estatal informó que a partir de mañana, llegará una brigada de salud para realizar nebulizaciones y las Rutas de Salud llevarán medicamentos. También se enviarán despensas, se trabajará en las calles afectadas y el Sistema DIF Nayarit revisará con cada familia los enseres que resultaron dañados. Además, a la cooperativa se le entregarán dos computadoras y dos impresoras.
Navarro Quintero señaló que la atención no se limitará a las consecuencias de esta emergencia. Por ello, pidió revisar con la CONAGUA la posibilidad de construir un muro de protección que ayude a evitar nuevas afectaciones provocadas por la marea alta. Asimismo, antes de que termine el año, se construirá un domo en la secundaria.
El gobernador y la presidenta del DIF refrendaron a las familias de Boca de Camichín que no están solas y que se cumplirá cada compromiso asumido. El Gobierno del Estado permanecerá atento a las condiciones de las costas para proteger a quienes viven en ellas.