¿La industria está lista para el siguiente nivel?
En Tantita Tinta siempre decimos que el mundo del gaming se mueve a una velocidad que nos deja mareados. Apenas estamos acostumbrándonos a las maravillas visuales que nos trajo Unreal Engine 5 —con sus luces espectaculares y texturas que parecen reales— cuando Epic Games ya salió a decir: ‘quítate que ahí te voy’. Durante las finales de la Championship Series de Rocket League en París, la compañía soltó la noticia que tiene a todos los desarrolladores al borde del asiento: Unreal Engine 6 está en camino.
¿Por qué Rocket League es el conejillo de indias?
La elección no fue casualidad. Rocket League, ese juego que nos ha robado horas de vida desde 2015, todavía corre sobre la versión 3 del motor. Pasar del 3 al 6 es un salto cuántico, no solo una actualización de sistema. Imagina que pasaste de usar un coche de pedales a uno de carreras de última generación; la mejora gráfica y de rendimiento será, literalmente, de otro mundo.
El fantasma de la optimización: ¿un dolor de cabeza?
No todo es miel sobre hojuelas. En Tantita Tinta sabemos que, aunque Unreal Engine es el favorito de los estudios para dejar de crear sus propios motores, también ha sido el culpable de varios desastres técnicos recientes. ¿Te acuerdas de los problemas de rendimiento en juegos como Lords of the Fallen o ARK: Survival Ascended? Los jugadores de PC y consolas actuales han sufrido bastante cuando los desarrolladores no logran ‘domar’ la tecnología. La esperanza es que el cambio al lenguaje de programación Verse y la eliminación del procesamiento de hilo único ayuden a que los juegos futuros no necesiten una supercomputadora de más de 60,000 MXN para correr de forma decente.
¿Qué nos espera en el horizonte?
Aunque no hay fecha oficial, los expertos calculan que podríamos ver la versión definitiva en unos dos años. Tim Sweeney, el CEO de Epic Games, ha sido muy claro: la flexibilidad será la clave. Se busca que la transición entre plataformas —desde tu celular hasta la consola más potente— sea fluida y sin el drama de las optimizaciones fallidas que tanto nos han dolido últimamente.
Para nosotros, la gran pregunta es: ¿será esta la herramienta que finalmente logre estandarizar la calidad visual en toda la industria o seguiremos viendo juegos que llegan rotos al mercado? Lo que es un hecho es que el estándar de 2026 ya empezó a escribirse y pinta para ser una revolución total.
Fuente: VidaExtra