La política en el futbol: México se mantiene firme con Infantino
En Tantita Tinta siempre nos hemos preguntado hasta dónde llega la lealtad en el mundo del deporte. Y bueno, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) acaba de darnos una respuesta bastante contundente. Mientras en los pasillos de la Concacaf el ambiente se pone tenso y se rumora que algunos buscan aire fresco en el liderazgo, nuestros directivos han decidido ir a contracorriente: la FMF ratificó su apoyo incondicional a Gianni Infantino al frente de la FIFA.
La postura es clara y no admite medias tintas. A través de un comunicado oficial, la Federación señaló que no reconocerá ningún proceso que busque saltarse la institucionalidad del organismo rector del futbol mundial. En otras palabras: si alguien quiere moverle el tapete a Infantino, que no cuente con México.
¿Qué hay detrás de esta alianza?
No es un secreto que la relación entre México y la FIFA ha estado bajo una lupa constante. Hace poco vivimos todo el drama de los intentos por privatizar el Mundial, una propuesta que, aunque fue rechazada por la Concacaf, dejó un sabor amargo en la boca de muchos aficionados. En Tantita Tinta analizamos la jugada: para muchos, el respaldo de la FMF a Infantino suena a una estrategia de supervivencia política. Al mantenerse alineados con el presidente de la FIFA, México asegura una posición de privilegio en las decisiones que vienen para los próximos años.
Infantino, quien tiene en la mira su reelección en 2027, necesita al menos 106 votos para mantener el trono. Con el apoyo de México, sumado a los bloques de África y Qatar que ya levantaron la mano, el suizo ya tiene asegurados unos 56 votos. La matemática es simple: el camino a la reelección está pavimentado, y la FMF está siendo un actor clave en ese proceso.
El costo de la institucionalidad
La FMF argumenta que el futbol se defiende mediante el respeto a la gobernanza. Pero, ¿a qué costo? El hecho de que México se aleje de la postura crítica de la Concacaf podría traer consecuencias en el futuro inmediato de nuestra confederación. Mientras otros países evalúan si es momento de un cambio generacional en FIFA, México prefiere apostar por la estabilidad (o la continuidad, según como se quiera ver).
Para ponerlo en perspectiva, en un mundo donde el futbol mueve miles de millones de pesos —haciendo conversiones rápidas, imaginen que un contrato de patrocinio de unos 50 millones de dólares equivale a casi 900 millones de pesos mexicanos—, la estabilidad política es oro puro. Cualquier sacudida en la cima de la pirámide de la FIFA podría poner en riesgo los planes de sedes, patrocinios y la organización misma de los eventos futuros.
¿Qué sigue para nuestra selección y la FIFA?
Lo que queda claro es que la FMF no está dispuesta a correr riesgos. En Tantita Tinta seguiremos muy de cerca este tablero de ajedrez. ¿Funcionará esta estrategia para beneficiar el futbol nacional o nos terminará pasando factura en las decisiones de escritorio? Por lo pronto, el mensaje es unívoco: México es territorio de Infantino, pase lo que pase.
Fuente: Sopitas Cosas