El regreso de un viejo conocido: El sarampión en la CDMX
Parecía que los libros de historia y las enciclopedias médicas de décadas pasadas eran el único lugar donde encontraríamos brotes masivos de sarampión. Sin embargo, la realidad de 2026 nos ha dado un golpe de realidad. La Ciudad de México acaba de encender las alarmas tras registrarse la tercera muerte a causa de esta enfermedad, una cifra que se suma a un panorama nacional que empieza a preocupar seriamente a las autoridades de salud y a las familias mexicanas.
De acuerdo con los reportes más recientes, la capital del país ha documentado dos de estos fallecimientos en lo que va del presente año, mientras que el primero se suscitó durante el 2025. Pero no solo se trata de las pérdidas fatales; el número de personas que han tenido que lidiar con la fiebre alta y las características manchas rojas en la piel ya asciende a 922 casos confirmados solo en la CDMX. ¿Qué está pasando con nuestro escudo inmunológico?
Un panorama nacional que exige atención
Si bien la CDMX está en el ojo del huracán por su densidad poblacional, el resto del país no se queda atrás. La Secretaría de Salud ha sido contundente: desde que este brote inició el año pasado, ya se contabilizan 37 fallecimientos en todo el territorio mexicano. Es una cifra que nos obliga a mirar el mapa y entender dónde están los focos rojos.
El estado de Chihuahua se mantiene como el epicentro de la tragedia en términos de mortalidad, registrando 21 decesos tan solo en 2025. Pero la lista de entidades afectadas sigue creciendo:
- Jalisco: 5 fallecimientos.
- Durango: 2 fallecimientos.
- Sonora, Michoacán, Tlaxcala, Chiapas, Guerrero y Sinaloa: 1 fallecimiento cada uno.
Estas cifras no son solo estadísticas; son un recordatorio de que el virus está circulando activamente y que ningún estado está exento de enfrentar complicaciones graves si no se refuerzan las medidas de prevención.
¿Por qué los números son tan altos?
Si analizamos la frialdad de los datos, entre el 1 de enero de 2025 y finales de abril de 2026, México ha acumulado un total de 16,827 casos confirmados. Pero lo más inquietante es el número de casos ‘probables’, que roza los 40,000. Esto sugiere que existe una cifra negra o un retraso en los diagnósticos que podría significar que el brote es incluso más extenso de lo que vemos en papel.
Jalisco lidera la lista de contagios con 6,572 casos confirmados, seguido muy de cerca por Chihuahua con 4,586. La movilidad humana, la relajación en los esquemas de vacunación y quizá un exceso de confianza tras años de control de la enfermedad, han creado la ‘tormenta perfecta’ para que el virus del sarampión encuentre nuevos huéspedes.
La importancia de la vacunación en tiempos de crisis
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas del mundo. Se estima que una persona infectada puede contagiar a entre 12 y 18 personas en un entorno sin inmunidad. Por ello, los expertos insisten en que la única herramienta efectiva es la vacuna Triple Viral (SRP). No se trata solo de proteger a los niños, sino de generar esa ‘inmunidad de rebaño’ que protege a los más vulnerables, como personas inmunosuprimidas o bebés que aún no tienen la edad para ser vacunados.
Las autoridades sanitarias hacen un llamado urgente a revisar las cartillas de vacunación. Si tienes dudas, acude a tu centro de salud más cercano. Ante síntomas como fiebre elevada, tos, secreción nasal, ojos rojos y, finalmente, las erupciones cutáneas, el aislamiento y la atención médica inmediata son cruciales para evitar que la cadena de contagios siga expandiéndose.
¿Qué sigue para México?
Con la cifra nacional elevándose a 37 muertes, el desafío para el sistema de salud es monumental. Se requiere no solo de campañas de vacunación masivas, sino de una comunicación transparente y efectiva que combata la desinformación. El sarampión no es una ‘enfermedad de niños’ inofensiva; es una amenaza real que, como hemos visto, puede tener consecuencias fatales.
Mantente informado, protege a los tuyos y no subestimes ninguna señal. La salud pública es una tarea de todos, y en este momento, cada vacuna aplicada es una batalla ganada contra este brote que se niega a desaparecer.
Fuente: El Universal