El ocaso de una biblioteca digital monumental
En Tantita Tinta siempre hemos defendido que los videojuegos son más que solo botones y píxeles; son cápsulas del tiempo, arte interactivo y un pedazo fundamental de nuestra historia cultural. Sin embargo, parece que no todos comparten esta visión. Recientemente, nos hemos enterado de un golpe bajo para la preservación digital: la Internationale Computerspielesammlung (ICS), el archivo de videojuegos más importante de Alemania, está al borde de la extinción tras quedarse sin un solo centavo de presupuesto gubernamental.
¿Qué pasó con los fondos?
Todo se resume a un frío análisis de rentabilidad. Hasta abril de 2026, el proyecto contaba con el respaldo del Senado de Berlín y el Gobierno Federal, que inyectaron aproximadamente 32.5 millones de pesos mexicanos (1.5 millones de euros) para sostener la operación. Pero, al expirar este apoyo, la respuesta de las autoridades ha sido desalentadora: consideran que la creación de una infraestructura física permanente, con sus propios espacios de consulta y archivo, simplemente “no es rentable”.
Desde el punto de vista administrativo, parece que para los políticos alemanes un cartucho de NES o un CD de los noventa no tienen el valor suficiente para ser salvaguardados como un libro antiguo o una pintura de museo. En Tantita Tinta nos preguntamos: ¿cuánto vale realmente nuestra historia digital?
60,000 razones para preocuparse
El archivo no es cualquier cosa. La colección cuenta con la impresionante cifra de 60,000 títulos en diversos formatos: cartuchos, disquetes, discos Blu-ray y hasta los olvidados CD-ROM. El plan original era ambicioso y necesario: digitalizar y preservar todo este material para que las futuras generaciones pudieran experimentar los inicios de la industria. Sin embargo, tras la negativa de fondos, el destino de esta montaña de cultura es incierto.
- El retorno forzado: Los juegos físicos, que fueron prestados por diversas instituciones para este proyecto, regresarán a sus dueños originales.
- El limbo digital: Nadie sabe qué pasará con el archivo digital y la infraestructura técnica, temas que actualmente están siendo revisados por abogados.
- La pérdida cultural: Si estos juegos no se catalogan y mantienen, corremos el riesgo de perder el código fuente y las versiones originales de obras que definieron nuestra infancia.
¿Por qué esto nos debe importar?
La preservación de videojuegos es una carrera contra el reloj. Los soportes físicos se degradan (el famoso bit rot o descomposición de datos) y muchas de las consolas que los leen se están volviendo imposibles de reparar. Que una iniciativa como la ICS, respaldada por instituciones como la Universidad de Potsdam y el Museo de Videojuegos de Berlín, colapse por falta de apoyo, es una señal de alarma para el resto del mundo.
Mientras empresas como Sony o Nintendo siguen tomando decisiones cuestionables respecto a sus tiendas digitales y la retrocompatibilidad, los archivos independientes son nuestra última línea de defensa. Si el gobierno alemán decide que esto no es una prioridad, le está enviando un mensaje peligroso al resto de la comunidad internacional: que el patrimonio digital es desechable.
En Tantita Tinta seguiremos muy de cerca este caso. Esperamos que el gobierno alemán recapacite y entienda que proteger 60,000 mundos virtuales no es un gasto, sino una inversión en la memoria de la humanidad.
Fuente: VidaExtra