El AICM se pone guapo para el Mundial, pero el chistecito salió más caro de lo esperado
Si eres de los que se la vive en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) entre viajes de negocios o escapadas de fin de semana, seguramente ya te diste cuenta de que las cosas se ven un poquito distintas. Este sábado 30 de mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum dio el banderazo oficial a la primera fase de la remodelación de nuestra terminal aérea más importante. Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas: la obra llega con un detalle en la factura que ha dado mucho de qué hablar.
Para nosotros en Tantita Tinta, el tema de la infraestructura es vital, sobre todo cuando hablamos de la puerta de entrada principal a nuestro país. El proyecto, que fue presentado allá por enero de 2025, prometía una inversión inicial de 8 mil millones de pesos. Pero, como suele pasar con las grandes obras, la realidad superó al presupuesto y la inauguración de esta primera etapa confirmó que el gasto final se disparó hasta los 10 mil millones de pesos. Sí, leíste bien: 2 mil millones de pesos adicionales que se sumaron al presupuesto original.
¿Qué se hizo con tanto dinero?
La intervención no fue cualquier «manita de gato». Se trabajó sobre una superficie de 394 mil metros cuadrados, un espacio masivo por donde desfilan cerca de 200 mil pasajeros todos los días. Las mejoras fueron ambiciosas y buscan modernizar la experiencia del usuario:
- Salas de espera más amplias: Para que ya no andes sufriendo por un asiento libre.
- Filtros de seguridad tecnológicos: Se instalaron nada más y nada menos que 3 mil 629 cámaras con inteligencia artificial para reforzar la vigilancia.
- Estacionamiento renovado: Se añadieron mil 200 nuevos cajones, ideal para cuando te toca llevar a alguien o dejar el carro un par de días.
- Flujo optimizado: Se habilitaron 34 mil metros cuadrados extra para que la operación de las terminales sea, en teoría, mucho más fluida.
Menos filas, más tiempo para el café
Seamos sinceros, lo que a todos nos duele del AICM es el tiempo que perdemos en las filas. El equipo de Tantita Tinta sabe lo frustrante que es llegar corriendo a la sala de abordaje. Por eso, nos llamó la atención que las autoridades prometen que, con estos cambios, los tiempos de espera en los filtros de seguridad bajen drásticamente a entre 3 y 4 minutos, incluso en las horas pico. En cuanto a migración, la promesa es reducir el tiempo de revisión de los eternos 40 minutos a solo 9, y que la entrega de equipaje no pase de los 40 minutos. ¡Ya veremos si la realidad alcanza a las promesas!
¿Se viene una tercera fase?
Aunque originalmente el plan maestro contemplaba solo dos etapas, durante la ceremonia la presidenta Sheinbaum dejó entrever que el trabajo no termina aquí. Se mencionó la posibilidad de una tercera fase, aunque por ahora no hay fechas claras ni detalles de qué más le van a meter mano. Lo que sí es un hecho es que parte del presupuesto que todavía queda en el tintero se usará para cerrar con broche de oro esta modernización.
¿Por qué tanta prisa?
No es casualidad que el aeropuerto esté en plena cirugía estética. Todo esto forma parte de la estrategia nacional para estar listos para el Mundial de Futbol 2026. Con el partido inaugural programado para el 11 de junio en el Estadio Ciudad de México, el gobierno quiere asegurar que la infraestructura esté a la altura de los millones de visitantes internacionales que nos caerán para el torneo. Al final del día, queremos que México luzca impecable ante el mundo.
Fuente: Sopitas Geek