La marea digital que confunde a quienes buscan el sueño americano
En Tantita Tinta analizamos de cerca el panorama digital y sabemos que las redes sociales se han convertido en una selva donde la verdad a menudo se pierde entre likes, filtros y videos virales. Recientemente, un clip mostraba a hombres encadenados subiendo a un supuesto avión de deportación gubernamental en Estados Unidos. Todo parecía real a simple vista, pero había un detalle siniestro: los rostros eran sospechosamente idénticos, las orejas lucían deformes y la herramienta Hive Moderation calculó un 80% de probabilidad de que hubiera sido fabricado con inteligencia artificial (IA). ¿El resultado? Pánico masivo en las pantallas de miles de usuarios.
Este no es un caso aislado. El equipo de Tantita Tinta se adentró en el estudio El ecosistema de la desinformación sobre migración en México 2025 —realizado por las periodistas Siboney Flores y Samedi Aguirre junto con el consultor César Mánica, y respaldado por la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad—, el cual analizó más de 112,000 publicaciones en plataformas como TikTok, X y YouTube para poner la lupa sobre 411 contenidos de alto riesgo.
TikTok: El reino de los consejos peligrosos y la manipulación emocional
Mientras que en X las publicaciones suelen girar en torno al estira y afloja político entre México y Estados Unidos, y las medidas de la administración de Donald Trump frente a la respuesta del gobierno de Claudia Sheinbaum, en TikTok la jugada es mucho más personal y directa. Aquí es donde la desinformación se pone brava, pues ataca directamente decisiones cotidianas: supuestas alertas de redadas, videos de detenciones sacados de contexto y recetas mágicas sobre cómo actuar frente al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Samedi Aguirre explica que gran parte de estos contenidos busca picar las emociones más profundas del usuario: miedo, indignación o esa esperanza ciega que te hace creer en cualquier cosa con tal de sentirte a salvo. «La mayoría de los contenidos buscan generar miedo, indignación o esperanza. Y la esperanza, aunque no se considera una emoción negativa, también te puede llevar a tomar decisiones con base en lo que sientes», detalla Aguirre.
Por su parte, Siboney Flores señala que esperaban encontrar videos viejos reciclados, pero se toparon con algo mucho más delicado: influencers dando consejos legales exprés. Uno de estos videos, con más de 15,400 ‘me gusta’, prometía dar «la frase que te salvará si migración te detiene», sugiriendo guardar silencio y pedir un abogado de forma generalizada. Los especialistas advierten que aplicar estas fórmulas sin tomar en cuenta el contexto legal de cada caso puede terminar perjudicando gravemente al migrante, además de sembrar la idea de que ningún lugar en Estados Unidos —ni siquiera la propia casa— es seguro.
¿Mito o realidad? Los riesgos de creerle al algoritmo
La investigación también documentó narrativas desinformantes que no necesariamente recurren a la mentira explícita, sino a la exageración sistemática. Un ejemplo claro fue el famoso trend «Ahí viene el ICE», donde las personas se escondían en lugares absurdos (como bolsas de papas fritas o dentro de un zapato). Aunque el tono era de comedia, el mensaje subliminal era devastador: la agencia migratoria te encontrará sin importar dónde te escondas.
Las consecuencias de estos bulos pueden alterar drásticamente la vida de las personas. El informe destaca el caso de un video que aseguraba que en el estado de Oregón «la migración jamás ha entrado y no los va a molestar». Aunque dicho estado cuenta con leyes que limitan la cooperación local con autoridades federales, esto de ninguna manera frena los operativos del ICE. Sin embargo, la falsa promesa pudo haber motivado a familias enteras a mudarse bajo una premisa completamente falsa.
Asimismo, se identificaron 41 publicaciones sobre supuestas redadas inminentes cuya veracidad no pudo comprobarse; de estas, 39 estaban albergadas en TikTok. Un video grabado en Massachusetts mostraba a seis uniformados junto a tres jóvenes arrodillados en una banqueta; el material acumuló más de 14,000 ‘me gusta’ y miles de compartidos, a pesar de que la música impedía escuchar la conversación y era imposible saber si se trataba de un operativo migratorio o de un asunto completamente distinto.
El reto de verificar en la era del ‘scroll’ infinito
Para nosotros en Tantita Tinta, el verdadero reto radica en la rapidez con la que consumimos información. TikTok y otras plataformas operan bajo una «economía basada en la atención», donde el diseño del scroll infinito, los videos acelerados y la música de fondo impiden que el usuario común se detenga a analizar lo que está viendo.
Hacer una captura de pantalla para aplicar búsqueda inversa en plataformas como Google Lens se vuelve una misión imposible cuando las imágenes pasan en cuestión de segundos y los audios originales han sido eliminados, llevándose consigo pistas valiosas como acentos, nombres de calles o negocios locales.
Ante este panorama tan complejo, las investigadoras recomiendan hacer una pausa obligada antes de darle al botón de compartir:
- Cuestiona tus emociones: Si un video te provoca terror, rabia o una ilusión desmedida, detente. Esa descarga emocional es la señal perfecta para dudar.
- Revisa los detalles: Intenta verificar si el material conserva su audio original o si hay letreros de tiendas y placas de autos que ayuden a geolocalizar la escena.
- Busca la fuente: No te tragues la primera recomendación legal que veas en tu pantalla; asesórate siempre con expertos reales en temas migratorios.
El trasfondo de todo esto ocurre en un momento clave. Durante el año fiscal 2025, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos registró 237,538 encuentros en la frontera con México, una cifra drásticamente menor a los más de 1.5 millones reportados en 2024, alcanzando el nivel más bajo desde 1970 en medio de políticas migratorias cada vez más duras y el cierre definitivo de herramientas digitales oficiales como la aplicación CBP One.
Para Alfredo Suárez, coordinador de Comunicación para América Latina de la fundación que respaldó el estudio, documentar esta realidad es el primer paso indispensable para encontrar soluciones. Al final del día, como bien apunta Samedi Aguirre, los algoritmos y las pantallas de los celulares no son simples juegos: la desinformación traspasa la red y termina sacudiendo la vida real de miles de familias mexicanas y latinas.
Fuente: WIRED en Español