¡Adiós al villano más odiado! La muerte irónica que cerró con broche de oro ‘La casa del dragón’

El final de temporada que nos dejó sin aliento

En Tantita Tinta sabemos que vivir en Westeros es como intentar cruzar una avenida principal en hora pico: siempre hay alguien queriendo arruinarte el día. La tercera temporada de La casa del dragón finalmente pisó el acelerador, regalándonos esa gran batalla en Ladera que los fans pedían a gritos. Las fuerzas de Rhaenyra, bajo el mando de Daemon, se lanzaron contra el dominio de los Hightower, y como bien sabemos, en este universo, el precio de la ambición siempre se paga con sangre.

Un desenlace con justicia poética

Si eres de los que ya leyó la obra de George R.R. Martin, sabías lo que venía. Pero ver cómo se ejecutó en pantalla fue harina de otro costal. Entre las bajas del final de temporada, la partida de Helaena Targaryen nos rompió el corazón, pero la que dejó a la audiencia con una sonrisa de satisfacción —y una buena dosis de ironía— fue la de Ormund Hightower.

Interpretado por James Norton, este personaje se consolidó como el antagonista que todos amábamos odiar. Su arrogancia y esa manera tan peculiar de ningunear a Daeron Targaryen y Gwayne Hightower lo convirtieron en un blanco fácil para el desprecio del público. Sin embargo, su salida no fue un simple trámite; fue un momento de pura justicia narrativa.

La ironía detrás del cuchillo y el fuego

Los libros dictaban que Ormund caería a manos de Roderick Dustin, mejor conocido como “Roddy el Ruinoso”. Pero la serie decidió agregarle un toque mexicano, un “quítate que ahí te voy”: además de recibir una estocada, el personaje terminó abrasado vivo por el dragón de Ulf. ¿Lo mejor? Que apenas unas escenas antes, Ormund había humillado y despreciado a esa misma bestia. La vida, o mejor dicho, el destino en los Siete Reinos, no perdona.

En palabras del propio Norton: “Yo ya sabía que iba a ser una muerte grande y deliciosa”. El actor compartió que existieron versiones mucho más crudas, donde el villano recibía hasta veinte puñaladas. ¡Una verdadera locura!

El orgullo del villano

A pesar de que su sobrino Daeron lo traicionó para seguir su propio camino, Norton cree que Ormund habría sentido una chispa de satisfacción. “En cierto nivel, creo que Ormund posiblemente se habría enorgullecido de Daeron por valerse por sí mismo. Obviamente, después de darle una paliza tremenda, claro”, comentó entre risas el actor.

Para nosotros en Tantita Tinta, este cierre de temporada es el ejemplo perfecto de cómo adaptar una fuente literaria manteniendo la esencia, pero sorprendiendo a quienes ya se saben la historia de memoria. Con un presupuesto que seguramente envidiaría cualquier producción de Hollywood —imaginemos cifras estratosféricas que, para ponerlo en contexto, serían billones de pesos mexicanos invertidos en cada secuencia de batalla—, HBO ha logrado que el drama familiar más sangriento de la historia siga siendo nuestra obsesión favorita.

¿Qué te pareció a ti este final? ¿Crees que Ormund merecía un destino todavía más cruel o nos regalaron la salida perfecta? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Fuente: Espinof


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