¿Qué pasó con el colorante Rojo 3?
Si eres de los que revisa las etiquetas antes de comprar ese dulcecito para el antojo de la tarde, esto te interesa. La Secretaría de Salud, mediante un aviso en el Diario Oficial de la Federación, ha puesto un alto definitivo al uso de la eritrosina, mejor conocida como Rojo 3 FD&C o Rojo Alimentos 14. En Tantita Tinta, nos dimos a la tarea de investigar qué significa esto para tu alacena y por qué las autoridades decidieron que ya era suficiente.
¿Por qué la prohibición?
Todo empezó con un análisis de riesgo realizado por la Cofepris. El organismo se dio cuenta de algo preocupante: los mexicanos estamos consumiendo niveles de este aditivo que superan por mucho lo que los expertos consideran seguro. Para que te des una idea, el límite de ingesta diaria recomendado por los organismos internacionales es de apenas 0.1 miligramos por kilo de peso corporal. Sin embargo, en México, las estimaciones llegaron a 0.231 miligramos, es decir, ¡más del doble de lo permitido!
Este pigmento, que básicamente es un derivado del petróleo, ha estado bajo la lupa científica desde hace tiempo. Aunque los estudios más alarmantes sobre su relación con el cáncer de tiroides se han realizado en ratas de laboratorio, las autoridades han decidido aplicar el principio de precaución. Al final del día, ¿realmente necesitamos ese tono ‘rojo cereza’ tan brillante a costa de nuestra salud?
¿En qué productos se escondía?
El problema no es menor, ya que este colorante se encontraba en productos de consumo masivo, especialmente aquellos que más disfrutan los niños. Estamos hablando de:
- Polvos para preparar gelatinas.
- Gomas de mascar y caramelos.
- Flanes y gomitas.
- Frutas en almíbar y diversos postres ultraprocesados.
La Cofepris detectó que el uso de este aditivo se había expandido a categorías que ni siquiera estaban contempladas en las regulaciones anteriores. Como bien sabemos en Tantita Tinta, la industria suele estar siempre un paso adelante de la ley, pero esta vez la autoridad decidió cerrar la brecha.
¿Qué sigue para los fabricantes?
No entres en pánico, los dulces no desaparecerán mañana de los estantes. El acuerdo otorga a las empresas un plazo de 24 meses para reformular sus recetas. Esto significa que los fabricantes deberán encontrar alternativas naturales o menos agresivas, realizar nuevos estudios de calidad y terminar con las existencias que aún contienen el colorante. Es un cambio profundo que implica ajustes tecnológicos y, por supuesto, una nueva manera de presentar sus productos al consumidor.
Este movimiento alinea a México con las tendencias internacionales, donde países como Estados Unidos ya han empezado a restringir el uso de la eritrosina. La meta es clara: reducir la incertidumbre sobre nuestra exposición a sustancias que, a largo plazo, podrían no ser tan inofensivas como pensábamos.
Mientras tanto, nuestro consejo desde el equipo editorial es siempre el mismo: opta por alimentos lo menos procesados posible. Leer la etiqueta es el primer paso para tomar el control de lo que llega a nuestra mesa.
Fuente: WIRED en Español