La seguridad ante todo: Querétaro dice ‘no’ al regreso de las barras
En Tantita Tinta siempre hemos creído que el futbol debe ser una fiesta, un espacio para ir con la familia, gritarle al árbitro —aunque no nos escuche— y disfrutar de un buen partido. Lamentablemente, hace poco más de tres años, esa paz se vio empañada por un episodio que ningún aficionado quiere volver a vivir: la tragedia en el Estadio Corregidora durante aquel fatídico marzo de 2022.
Tras ese evento, se impuso un veto de tres años a los grupos de animación (conocidos popularmente como barras). Con el calendario marcando el fin de ese periodo de castigo, la duda estaba en el aire: ¿volverían los cánticos organizados y las mantas a las gradas? Pues bien, el club ha dado un golpe de timón y la respuesta es un rotundo y definitivo no.
¿Qué pasará entonces en el estadio?
Aunque corrieron rumores de que grupos como ‘La Resistencia Albiazul’ retomarían sus lugares en la tribuna, el Club Querétaro, de la mano con la Liga MX, lanzó un comunicado que deja las cosas muy claritas: el Estadio Corregidora busca consolidarse como un espacio 100% familiar. Aunque las sanciones administrativas han expirado, la política interna del club es clara: no hay, ni habrá, regreso para los grupos de animación tal como los conocíamos.
Para quienes se preguntaban por el ruido y el ambiente, el club confirmó que sí habrá música en los partidos. Se tratará de un grupo musical organizado que se encargará de poner el ritmo con tambores y trompetas, pero bajo un esquema totalmente distinto y controlado, alejado de las dinámicas que en el pasado generaron conflictos y violencia.
La reacción en redes: ¿Ya se nos olvidó?
Aquí en Tantita Tinta nos pusimos a analizar el termómetro social y, la verdad, nos quedamos sorprendidos. Ante la noticia, las redes sociales se encendieron con comentarios divididos. Mientras muchos aplauden la decisión por un tema de seguridad y tranquilidad, otros insisten en que “el equipo perdió su esencia” o que “sin barra no hay asistencia”.
Es curioso cómo, a veces, la pasión por los colores nubla el juicio. ¿Realmente estamos dispuestos a sacrificar la seguridad de miles de familias por la nostalgia de un grupo que, en el pasado, no supo mantener la calma? La tragedia del 5 de marzo dejó una marca profunda en el balompié nacional, y el hecho de que hoy podamos ir al estadio sin el miedo constante de que algo pase, es un logro que no deberíamos minimizar.
Un compromiso con el futuro
Más allá de las críticas en redes sociales, lo importante aquí es que las instituciones parecen haber entendido que el modelo de las barras bravas es insostenible si lo que se busca es atraer a nuevas generaciones de aficionados. Mantener el veto no solo es una decisión inteligente, sino necesaria para limpiar la imagen de nuestro futbol.
Para nosotros en Tantita Tinta, la respuesta es clara: si el costo de tener un ambiente sano, donde puedas llevar a los niños sin preocuparte, es prescindir de las barras, el trato suena bastante justo. Querétaro está dando un paso hacia adelante, priorizando el espectáculo deportivo y la integridad de la gente por encima de las viejas costumbres que, seamos honestos, ya no tienen lugar en el México de hoy.
¿Tú qué opinas? ¿Crees que el futbol mexicano necesita cambiar radicalmente sus dinámicas en la tribuna o extrañas ese ambiente de barra brava en los estadios?
Fuente: Sopitas Deporte