¿Adiós al libro? La tercera temporada de ‘La casa del dragón’ omite una batalla clave y desata la polémica

¿La serie le está dando la espalda a los libros de George R. R. Martin?

Si eres de los que tiene Fuego y Sangre como libro de cabecera y no te pierdes ni un solo detalle de los Targaryen, seguramente ya te enteraste del chisme que está encendiendo las redes. En Tantita Tinta estuvimos analizando el futuro de La casa del dragón y, la verdad, los guionistas tienen planes que van a dejar a más de uno con la boca abierta y a otros tantos haciendo corajes.

La tercera temporada del spin-off de Juego de Tronos parece haber tomado una ruta bastante libre, alejándose de lo que George R. R. Martin escribió en su obra original. Después de que nos saltáramos la masacre de Fishfeed, ahora todo apunta a que la producción le dará un giro radical (o mejor dicho, un tijeretazo) a la Batalla de Tumbleton.

¿Qué está pasando en Tumbleton?

En el libro, Tumbleton es el escenario de uno de los enfrentamientos más sangrientos y brutales de la Danza de los Dragones. Estamos hablando de una defensa a capa y espada donde las fuerzas de Rhaenyra intentan frenar al ejército de Ormund Hightower. Pero, ¿qué ha hecho la serie? Básicamente, nos presentó la toma de la ciudad como una movida estratégica casi sin oposición. En lugar de un conflicto bélico de grandes proporciones, nos dieron una partida de ajedrez donde los ‘Verdes’ simplemente ganaron terreno.

Para nosotros en Tantita Tinta, esto es una declaración de intenciones clara por parte de HBO: la serie está sacrificando el espectáculo visual de las batallas masivas para enfocarse en la tensión política y el drama humano detrás de la ocupación.

Las piezas se mueven en el tablero

Aunque nos quiten la batalla, Tumbleton sigue siendo un hervidero de intrigas. Desde la temporada pasada, cuando vimos a Kat (la esposa de Hugh Hammer) huir hacia allá, la ciudad se perfiló como un punto crítico. Ahora que los Hightower están instalados ahí, el equilibrio de poder se ha vuelto un volado al aire para Rhaenyra.

Además, no podemos ignorar la bomba de tiempo que tenemos con los nuevos jinetes de dragón: Hugh Martillo y Ulf el Blanco. El hecho de que anden rondando cerca de Tumbleton no es casualidad. La serie está preparando el terreno para una traición que, si siguen el canon de los libros (al menos en espíritu), cambiará el destino de los siete reinos de forma irreversible.

¿Es bueno o malo este cambio?

Aquí es donde entra el debate. ¿Prefieres una adaptación fiel al pie de la letra o te gusta que la serie se tome sus libertades para sorprendernos? A veces, menos es más, y enfocarse en las consecuencias de una ocupación en lugar de mostrar cientos de metros de campos de batalla puede resultar en una narrativa más potente. Sin embargo, para los puristas, cada omisión se siente como una puñalada.

Lo cierto es que La casa del dragón sigue siendo una de las producciones más costosas de la historia (con presupuestos que seguramente harían que nos diera un infarto si pensamos en cuántos millones de pesos equivalen esos presupuestos de millones de dólares), y cada decisión de guion tiene el peso de mantener enganchada a una audiencia global que no perdona ni un detalle.

Tendremos que esperar a ver cómo se desarrolla esta nueva etapa, pero una cosa es segura: el drama está lejos de terminar. ¿Qué opinas tú de estos cambios? ¿Se están volando la barda o es necesario para el ritmo de la serie?

Fuente: Espinof


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