La transformación que viene: Se acabó el modelo militarizado en escuelas
Si alguna vez escuchaste que una escuela presumía de tener una “disciplina militar” para educar a los chavos, es probable que los días de este modelo estén contados. En Tantita Tinta, hemos seguido de cerca el anuncio reciente de la Secretaría de Educación Pública (SEP), y la noticia es clara: el gobierno federal ha puesto manos a la obra para transformar por completo las 26 escuelas que operaban bajo este esquema peculiar.
¿Qué está pasando realmente?
El secretario de Educación, Mario Delgado, fue directo al grano durante la conferencia matutina en Palacio Nacional. De las 26 instituciones detectadas que operaban con modalidad militarizada, 25 ya están en un proceso de transformación profunda, mientras que una más, ubicada en Tamaulipas, fue clausurada definitivamente. La orden es contundente: para el inicio del próximo ciclo escolar, no debe quedar ni una sola escuela funcionando bajo este concepto.
Pero, ¿por qué tanto apuro? Según las autoridades, el problema de fondo no era la “disciplina” que pregonaban, sino los abusos y casos de violencia que se reportaban detrás de los uniformes y los gritos. Para nosotros en Tantita Tinta, este cambio no es solo administrativo, sino un intento de frenar prácticas que, en lugar de formar ciudadanos, vulneraban la integridad de los menores.
Educación cívica vs. entrenamiento castrense
Es importante poner los puntos sobre las íes: la educación de carácter militar es una facultad exclusiva de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y, legalmente, solo aplica para la educación media superior enfocada en quienes tienen la vocación de integrarse al Ejército o la Guardia Nacional. Muchas de estas escuelas “patito” o militarizadas, que operaban sin un marco legal claro, simplemente se aprovechaban de una fachada para cobrar colegiaturas y aplicar castigos que nada tienen que ver con el humanismo mexicano.
- Acompañamiento estatal: La SEP ha dejado claro que no dejarán a los alumnos a la deriva. Se está trabajando mano a mano con las autoridades estatales para que la transición sea suave y nadie pierda su lugar en las aulas.
- La exigencia es clara: Aquellas instituciones que se nieguen a cambiar su modelo de disciplina militar por uno cívico y ciudadano, tendrán que cerrar sus puertas.
El mensaje del titular de la SEP es contundente: “Tenemos que proteger a los jóvenes, a los adolescentes y a los niños y las niñas”. La meta es que, en lugar de formación castrense, los estudiantes reciban una educación basada en el respeto, la ciudadanía y los valores que exige el México actual.
¿Qué sigue para los alumnos?
Sabemos que este tipo de noticias pueden causar incertidumbre entre los padres de familia. Sin embargo, el gobierno asegura que hasta ahora el proceso ha sido terso y sin conflictos mayores con los gobiernos de los estados. El objetivo es simple: poner orden donde antes había un vacío legal que, en muchos casos, se traducía en maltratos disfrazados de formación académica.
En Tantita Tinta estaremos al pendiente de cómo se desarrolla esta transición. Al final del día, la escuela debe ser un espacio seguro para el desarrollo intelectual y humano, no un lugar donde el miedo sustituya al aprendizaje.
Fuente: El Universal