¿La hora de la verdad para los señalados?
En el mundo de la política mexicana, los nombres de Rubén Rocha Moya y Juan de Dios Gámez han estado en boca de todos últimamente. Con señalamientos que cruzan la frontera y apuntan a posibles nexos con el crimen organizado, la pregunta del millón es qué va a pasar con su lugar dentro de las filas de Morena. En Tantita Tinta analizamos el movimiento que se está gestando al interior del partido guinda.
Ariadna Montiel Reyes, presidenta nacional de Morena, salió al paso durante una conferencia de prensa y, aunque no cerró la puerta a retirar la militancia a los implicados, dejó claro que en política —y en la justicia— no se puede actuar solo por rumores. La postura oficial es tajante: ‘va a ocurrir cuando tengamos pruebas’. Ni antes, ni después.
La postura de Morena: ni encubrimiento, ni linchamiento mediático
Para la dirigencia morenista, la prioridad es que la Fiscalía General de la República (FGR) haga su chamba. Montiel Reyes enfatizó que el partido no será un escudo para quienes infrinjan la ley, pero también se mostró cautelosa frente a la retórica de la oposición. Según la dirigente, la narrativa de un ‘narco-partido’ no es nueva y ha sido una constante que el movimiento ha enfrentado desde el sexenio del expresidente López Obrador.
Pero, ¿qué significa esto para el ciudadano de a pie? Que el partido está en una encrucijada delicada: equilibrar la transparencia con el debido proceso. Mientras el ambiente político se calienta, el equipo de Tantita Tinta te recuerda que la estabilidad en entidades como Sinaloa sigue siendo el tema que realmente debería importar, más allá de quién mantiene o pierde su credencial partidista.
El ‘tuya y mía’ político
No sería un día normal en la política si no hubiera un poco de fuego cruzado entre partidos. Montiel Reyes aprovechó el foro para señalar lo que ella considera una doble moral en la oposición. Sacó a relucir fotos de figuras como Marko Cortés, expresidente nacional del PAN, posando con personajes que después terminaron bajo la lupa de las autoridades. ‘Ahí sí no dicen nada’, lanzó, haciendo referencia a los escándalos que han salpicado a otros institutos políticos en el pasado.
¿Qué sigue con los implicados?
Sobre el caso del senador Enrique Inzunza, la dirigente fue clara: aunque su decisión de pedir licencia es personal, el hecho de que se haya presentado voluntariamente ante la FGR es un paso positivo. Esto, según la visión de Morena, permite que las investigaciones fluyan sin que los cargos públicos estorben o contaminen el proceso de validación de candidatos ante el INE.
Lo cierto es que el partido se encuentra ante una revisión profunda de sus perfiles. La creación de una nueva Comisión ante el INE será el termómetro para ver qué tan en serio se toman la depuración de sus filas. Mientras la FGR avanza en sus pesquisas —que podrían implicar costos operativos millonarios y años de litigios—, los ojos del país siguen puestos en si las pruebas llegarán a tiempo o si todo quedará en el ruido de siempre.
En Tantita Tinta seguiremos dándole seguimiento a este lío. Porque al final, lo que los mexicanos queremos es claridad, justicia y, sobre todo, que el drama político no se coma los temas que sí impactan en nuestra vida diaria.
Fuente: El Universal