¿El futuro ya nos alcanzó o simplemente es el fin de la era de los trabajadores de carne y hueso?
En Tantita Tinta nos hemos puesto a investigar qué está pasando tras bambalinas en los centros de datos de Meta. Resulta que la empresa de Mark Zuckerberg no solo está invirtiendo una millonada en inteligencia artificial; también está probando un ejército de robots para encargarse de las labores pesadas y repetitivas que, hasta hoy, hacían los humanos. Y sí, esto ya está causando un lío bastante serio entre quienes ahí laboran.
¿Qué andan haciendo los robots en las sombras?
De acuerdo con reportes que nos llegan desde adentro, Meta está poniendo a prueba hardware de compañías como Kinova, ABB y Watney Robotics. ¿La misión? Tareas que van desde conectar cables y reiniciar servidores, hasta apretar botones con brazos mecánicos de precisión. Imagínate un robot cuyo único trabajo es pulsar el botón de encendido de un Mac Mini; pues sí, eso ya es una realidad.
Lo que más preocupa es el potencial impacto laboral. Según algunos empleados, si estos proyectos escalan, un robot podría encargarse del 80% de las tareas de un técnico. Como nos comenta un trabajador de forma anónima: ‘Pensábamos que las chambas físicas estábamos a salvo, pero ya vimos que no’.
¿El fin del pensamiento crítico?
El drama no termina ahí. La preocupación es que la empresa no solo busque eficiencia, sino que esté cambiando el perfil de sus empleados. Existe el temor de que ya no quieran gente capaz de resolver problemas complejos o proponer soluciones creativas, sino simples ‘manos inteligentes’ que sigan instrucciones dadas por una IA. Es decir, trabajadores que operen bajo el mando de algoritmos en lugar de usar su propio juicio.
La postura de Meta
Por su parte, el equipo de comunicación de Meta asegura que el panorama no es tan gris. Argumentan que estamos viviendo el mayor auge de infraestructura desde la Segunda Guerra Mundial y que, de hecho, hay una escasez de mano de obra calificada. Según ellos, la intención no es despedir gente, sino entrenar a miles de personas en oficios eléctricos y mecánicos para cubrir la demanda que ellos mismos están generando.
Lo que viene: entre el ahorro y la realidad
- Ahorros millonarios: Meta se ha beneficiado de exenciones fiscales de decenas de millones de pesos anuales en lugares como Iowa, bajo la promesa de generar empleos locales. ¿Qué pasará cuando los robots hagan ese trabajo?
- Limitaciones tecnológicas: Aunque suene a película de ciencia ficción, la realidad es que todavía falta mucho. Los robots actuales siguen siendo lentos, se quedan sin batería y, en el caso de los robots de inventario, a veces no distinguen entre un foco rojo o verde.
- El reto del diseño: Casi todos los servidores del mundo están diseñados para ser reparados por manos humanas en menos de cinco minutos. Rediseñar toda la infraestructura global para que sea ‘amigable con los robots’ tomará décadas.
En Tantita Tinta creemos que la automatización es inevitable, pero el verdadero reto será ver si las empresas lograrán equilibrar la eficiencia de los fierros con el bienestar de la gente que todavía hace que el internet funcione. Por lo pronto, el ambiente en las oficinas ya no es el mismo.
Fuente: WIRED en Español