¿Abejas en tu casa o chamba? Guía definitiva para salvarlas (y salvarte) en CDMX

¡No entres en pánico! Las abejas llegaron de visita

¿Te ha pasado? Llegas a tu recámara, abres la ventana y ¡sorpresa! Te encuentras con un zumbido intenso que viene de un panal. O peor aún, llegas a la oficina y te das cuenta de que tus colegas alados decidieron instalarse en la cornisa del edificio. En Tantita Tinta sabemos que el primer instinto es el miedo, pero antes de que intentes usar el insecticida o moverlo tú mismo, párenle ahí. No solo te pones en riesgo de una reacción alérgica, sino que te estás echando un problema legal y ambiental encima.

¿Por qué debemos tratarlas con respeto?

La FAO lo ha dicho hasta el cansancio: las abejas son las verdaderas jefas del ecosistema. Sin ellas, olvídate de las frutas, los frutos secos y esa cadena alimentaria que nos permite comer rico todos los días. En la Ciudad de México, desde 2019, existe un convenio clave entre la UNAM y el Heroico Cuerpo de Bomberos para evitar que las abejas sean eliminadas. La meta es clara: rescatar y reubicar.

¿A quién llamar si topas con un panal?

Si te encuentras una colmena, no hagas movimientos bruscos. Aquí te dejamos la lista de los expertos que pueden echarte la mano con un servicio profesional, ético y seguro:

  • Efecto Colmena: Puedes escribirles a rescates@efectocolmena.com o buscar su página de Facebook. Ellos operan bajo el esquema de donación voluntaria por su trabajo.
  • Cooperativa Milén: Llámalos al 55 83 83 60 48 o al 55 18 36 50 49. El costo varía según la distancia y el tamaño del panal; es una inversión justa por un trabajo especializado.
  • Abeja Negra: Mándales un WhatsApp al 55 12 97 4978. Tip pro: si mencionas que los encontraste a través de la Secretaría de Medio Ambiente, podrían aplicarte un pequeño descuento.

El protocolo de seguridad

Si la situación parece salirse de control, el Heroico Cuerpo de Bomberos (@Bomberos_CDMX) sigue siendo tu mejor aliado. Ellos trabajan en conjunto con la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM para asegurar que los panales terminen en manos de apicultores certificados, donde las abejas puedan seguir polinizando sin poner en riesgo a los habitantes de la ciudad.

En Tantita Tinta te recomendamos que siempre tengas a la mano estos números. Nunca intentes retirar un panal con agua, humo o aerosoles; las abejas son seres vivos que reaccionan a las amenazas. Mantén tu distancia, cierra las ventanas cercanas y deja que los expertos hagan su chamba. ¡Recuerda que vivir en una ciudad grande no significa estar peleados con la naturaleza!

Fuente: Sopitas Cosas

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