¡A prender los focos! Colombia en alerta ante la llegada de un ‘Súper El Niño’

El fantasma del apagón vuelve a acechar

En Tantita Tinta sabemos que cuando escuchas las palabras “estrés hídrico” y “apagón”, lo primero que haces es revisar si tienes pila en el celular. Pues bien, la situación en Colombia está escalando a niveles de preocupación real, ya que el inminente Fenómeno de El Niño amenaza con poner en jaque el sistema eléctrico de todo el país. La receta para evitar que nos quedemos a oscuras parece clara para los expertos, pero el camino para lograrlo es un verdadero lío político y técnico.

¿Por qué tanta urgencia?

La clave de todo está en los embalses. Imagina que son la “batería” del país; si el agua baja, la energía peligra. Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen, ha sido contundente: hay que cuidar cada gota y, para ello, la solución inmediata es encender las plantas de generación térmica. Sí, esas que funcionan con combustibles y que, aunque no son la opción más ecológica, hoy se ven como el salvavidas necesario para no agotar las reservas de agua antes de tiempo.

Las alertas de organismos internacionales son claras: existe una alta probabilidad de que entre 2026 y 2027 vivamos un “Súper El Niño”. Esto no es cualquier cosa, estamos hablando de un calentamiento del Pacífico que podría disparar las temperaturas globales y alterar los ciclos de lluvia de forma drástica, poniendo en riesgo la estabilidad del suministro.

El estira y afloja entre el gremio y el Gobierno

La meta de XM, el operador del sistema eléctrico, es llegar al inicio de la sequía con los embalses al 80% de su capacidad. Sin embargo, las posturas chocan. Mientras el gremio pide a gritos reglas claras, acelerar proyectos de infraestructura y asegurar combustibles, desde la administración del presidente Gustavo Petro la visión es distinta. El mandatario apuesta por reducir la dependencia de hidrocarburos, aunque esto signifique un reto mayor en términos de logística y suministro inmediato.

Por su parte, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, ha intentado bajarle el tono a la discusión, señalando que el miedo al apagón es, en buena parte, un discurso de corte electoral utilizado por quienes critican la gestión actual. “Le dejaremos una ruta clara al siguiente gobierno”, ha prometido el funcionario.

¿Qué significa esto para la gente de a pie?

Para nosotros en Tantita Tinta, la conclusión es simple: el país necesita coordinación. No se trata solo de prender plantas térmicas por prenderlas; requiere de un plan maestro que incluya:

  • Más energía: Acelerar los proyectos que llevan meses en el tintero.
  • Respaldo: Garantizar que las térmicas tengan con qué funcionar (combustibles).
  • Cooperación: Mantener la comunicación técnica fluida con vecinos como Ecuador.
  • Conciencia: Que todos pongamos de nuestra parte para un uso eficiente de la luz.

Aunque el Gobierno asegura que tiene la situación bajo control, la realidad es que el reloj corre. La pregunta del millón es si las decisiones que se tomen hoy serán suficientes para mantener las luces encendidas cuando el calor apriete. Por ahora, solo queda esperar y, como siempre, estar muy pendientes de lo que pase en el sector energético.

Fuente: Bloomberg

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