Jean‑Claude Van Damme celebra 66 años y sigue rompiendo esquemas
En Tantita Tinta nos encanta revivir las carreras que marcaron una generación. Hoy, el 18 de octubre, el “musculoso belga” cumple 66 años, y su trayectoria es una montaña rusa de éxitos, tropiezos y, sí, un Razzie que hoy recordamos con una sonrisa.
De los tatamis a los estudios de Hollywood
Van Damme nació en 1960 en Bruselas y, desde muy joven, sintió la llamada del cine. Sus ídolos eran Bruce Lee, Charles Bronson y Steve McQueen, pero el camino inicial fue el karate. En 1978 obtuvo su cinturón negro y, curiosamente, al mismo tiempo empezó a practicar ballet, una disciplina que él describe como “todo un arte”.
Su primer contacto con la gran pantalla llegó en 1979 como extra en Mujer entre perro y lobo, un thriller bélico belga que representó al país en los Óscar. Tres años después cruzó el Atlántico, instalándose en EE. UU. con la esperanza de triunfar.
Los primeros pasos en Hollywood
El inicio no fue fácil. Un papel menor en Desaparecido en combate (1982) lo acercó a Chuck Norris, quien le ofreció hasta un trabajo como portero en su bar. El gran salto llegó en 1985 cuando interpretó a un villano ruso en Retroceder nunca, rendirse jamás. Poco después, John McTiernan lo fichó para Depredador, pero su participación fue breve y terminó despedido.
Los años 1986‑87 fueron un vacío, pero 1988 cambió todo: Contacto sangriento se estrenó y catapultó a Van Damme a la fama internacional. A partir de ahí, una lista de títulos se disparó: Kickboxer, Cyborg, Lionheart: El luchador, Soldado Universal y Blanco humano. Cada película consolidó su imagen de héroe musculoso y acrobático.
El precio del éxito y el polémico Razzie
Tras éxitos como Street Fighter, Timecop y Muerte súbita, Van Damme quiso probarse como director con The Quest. La película no rindió lo esperado, y su exigencia de cobrar tanto como Jim Carrey empezó a mermar su popularidad en Hollywood.
En 2000, el actor recibió su único premio oficial: un Razzie por la peor pareja en pantalla con Dennis Rodman en Double Team. Aun así, el premio se ha convertido en una curiosa pieza de su legado, recordándonos que hasta las leyendas tienen sus momentos de drama.
Renacimiento y facetas inesperadas
Con el cambio de milenio, muchas de sus películas se lanzaron directo a DVD o plataformas digitales, pero en 2008 volvió a sorprender con JCVD, un thriller donde interpretó una versión ficticia de sí mismo. La crítica aplaudió su actuación, aunque el premio se quedó en los paladares de los jurados.
Más recientemente, Van Damme protagonizó Los Mercenarios 2 como villano, y encabezó la serie de Amazon Prime Jean‑Claude Van Johnson, que lamentablemente no pasó de una temporada. En 2023 lanzó El jardinero, su última película hasta la fecha.
Del set al lienzo: Van Damme, el pintor
Hoy el “musculoso belga” ha encontrado un nuevo espacio creativo: la pintura. Sus obras se exhiben en varios países y una de ellas recrea la escena icónica de Contacto sangriento. Esta faceta artística le ha permitido mantenerse activo y relevante, mostrando que su talento trasciende la pantalla.
¿Qué nos dice su trayectoria?
La carrera de Van Damme es una lección de resiliencia. Desde sus inicios como portero en un bar de Chuck Norris hasta su incursión en la dirección y la pintura, ha sabido reinventarse una y otra vez. Sus 66 años son testimonio de que la pasión por el movimiento—sea en un tatami, una película o un lienzo—puede mantenerse viva a cualquier edad.
En Tantita Tinta seguimos de cerca su evolución, porque su historia no solo inspira a fanáticos del cine de acción, sino también a cualquiera que crea que nunca es tarde para perseguir nuevos sueños.
Fuente: Espinof