La lucha docente no cede: 19 días de huelga y una memoria que sigue viva
En Tantita Tinta nos hemos dado a la tarea de seguir de cerca el pulso de la capital, y esta semana el termómetro social ha subido de nivel. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha cumplido ya 19 días de huelga nacional indefinida, dejando claro que su agenda no se mueve al ritmo que el gobierno federal quisiera.
Este viernes, las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México fueron testigos de una movilización masiva que partió del Ángel de la Independencia con destino al Zócalo capitalino. Pero esta marcha no fue una más del montón; tuvo una carga emocional y política profunda: la conmemoración de una década (aquel trágico 19 de junio de 2016) de los hechos ocurridos en Asunción Nochixtlán, Oaxaca.
¿Qué está pasando en las mesas de negociación?
Aunque la Comisión Nacional Única de Negociación ha mantenido reuniones con pesos pesados del gabinete, como Rosa Icela Rodríguez, Mario Delgado y Martí Batres, en Tantita Tinta confirmamos que el ambiente es de absoluta desconfianza. El magisterio ha sido tajante: no hay avances sustanciales que justifiquen bajar la guardia.
Entre las demandas que mantienen a los maestros en la calle se encuentran:
- Pensiones dignas: Exigen la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 para volver al esquema solidario y decir adiós a las Afores.
- Adiós a la Usicamm: Buscan la desaparición definitiva de este sistema de carrera magisterial.
- Mejores condiciones: Piden un aumento salarial real y el cese inmediato de cualquier represalia administrativa contra quienes ejercen su derecho a la protesta.
Nochixtlán: Una década de buscar justicia
Es imposible hablar de esta movilización sin recordar el episodio que manchó la historia educativa hace 10 años. En aquel entonces, el intento de imponer una reforma educativa derivó en un operativo donde participaron 850 elementos de seguridad entre policías federales, estatales y de investigación. El saldo fue devastador: ocho personas fallecieron, más de 100 resultaron lesionadas y decenas, incluidos menores de edad, sufrieron los efectos de los gases lacrimógenos.
Para la CNTE, este aniversario no es solo un evento en el calendario; es el recordatorio constante de que, a su parecer, la justicia aún está en deuda con las víctimas. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos documentó en su momento una serie de atropellos contra el derecho a la vida y la libre manifestación que, hoy por hoy, siguen siendo el motor de esta lucha sindical.
El Mundial y la visibilidad del conflicto
No es casualidad que las protestas hayan intensificado su presencia cerca de zonas estratégicas como el Estadio Ciudad de México, aprovechando el reflector internacional que nos ha traído la Copa Mundial de Futbol 2026. Los maestros saben que el ojo del mundo está sobre nosotros y han utilizado esta vitrina para visibilizar su descontento, algo que el gobierno federal ha calificado como un reto de seguridad pública, mientras que los docentes lo llaman “la única forma de ser escuchados”.
En Tantita Tinta seguiremos informando, porque más allá de las marchas y el tráfico, lo que está en juego es el futuro de la educación y el derecho de los trabajadores a una vejez tranquila.
Fuente: El Universal