Maria Grazia Chiuri y su gran regreso a Fendi: ¿Por qué el genio en la moda solo tiene permiso de ser hombre?

El regreso de la ‘hija pródiga’ a las colinas de Roma

Bajo la mirada intensa de Maria Grazia Chiuri, es fácil sentirse un poco fuera de lugar. No es que sea intimidante por naturaleza, sino que su claridad mental corta como un bisturí de seda. Con una ironía que solo los años de experiencia otorgan, Chiuri lanza una de esas frases que deberían estar grabadas en mármol en las puertas de todas las escuelas de diseño: “Los diseñadores hombres pueden hacer ropa de mujer, pero las diseñadoras mujeres parece que no pueden hacer ropa de hombre”. Esta declaración no es un berrinche, es el rugido de una creativa que, tras dominar el universo del lujo, regresa a la casa que la vio nacer profesionalmente: Fendi.

A sus 60 años, Chiuri no está para juegos. Al preguntarle sobre su próximo desfile masculino, cataliza una verdad incómoda sobre la misoginia sistémica en la industria. Para ella, el concepto de ‘genio’ sigue siendo un club de Toby. “¡Porque los genios solo son hombres! Los creativos, ¡solo hombres!”, dice entre risas sarcásticas, recordando nombres como Miuccia Prada, Chanel o Schiaparelli, figuras que a menudo son tratadas como excepciones o ‘cocineras’ frente a los ‘chefs’ estrella.

El efecto Chiuri: De los números de Dior a la sororidad de Fendi

Para entender el peso de su regreso a Fendi, hay que mirar el retrovisor. En 2016, Maria Grazia hizo historia al convertirse en la primera mujer al frente de Christian Dior. Durante casi una década, no solo implementó un enfoque feminista que resonó en las pasarelas globales, sino que hizo algo que los directores ejecutivos aman aún más que el arte: cuadruplicó los ingresos.

Sin embargo, Chiuri señala una doble vara de medir persistente: cuando un hombre logra ventas masivas, es un visionario; cuando lo hace una mujer, se le tacha simplemente de ‘comercial’. Esta mentalidad cultural es la que busca sacudir en esta nueva etapa. Su historia con Fendi no es nueva; comenzó allí en 1989 como diseñadora de accesorios, bajo el ala de las cinco hermanas Fendi: Paola, Anna, Franca, Carla y Alda. Aquella fue una época de verdadera sororidad antes de que el término fuera una tendencia de marketing.

Reescribiendo los códigos: Más que un logotipo, una silueta

En su nueva visión para Fendi, Chiuri quiere alejarse de la ‘logomanía’ vacía que ha inundado el mercado del lujo en los últimos años. Para ella, el logotipo es una firma, no un elemento decorativo. Su enfoque actual se centra en la sustancia de la silueta. ¿Cuál es el ADN real de Fendi? Según la creativa, todo reside en el abrigo y la chaqueta.

  • Funcionalidad: Inspirada en el pragmatismo de las hermanas Fendi, quienes trabajaban a diario y necesitaban prendas que funcionaran en la vida real.
  • Sensualidad: Entendida no como exposición, sino como el contacto de materiales nobles como la piel y el tejido con el cuerpo.
  • Geometría: Un guiño a la herencia modernista y la influencia de Karl Lagerfeld en la casa.

Chiuri incluso ha reclutado al diseñador Leonardo Sonnoli para renovar la tipografía de la casa, buscando una limpieza visual que acompañe esta nueva era de minimalismo sofisticado y potente.

‘Echo of Love’: La sostenibilidad emocional y el lujo circular

Uno de los proyectos más ambiciosos y disruptivos de su regreso es Echo of Love. En un mundo que clama por la sostenibilidad, Chiuri propone mirar al armario de nuestras abuelas. Este nuevo programa del atelier de Fendi se dedicará a desmontar, restaurar y reconstruir piezas vintage, incluso aquellas que no sean originalmente de la marca.

“Muchas mujeres tienen en su armario pieles heredadas. La idea es tratarlas con técnicas de Alta Costura para transformarlas en piezas únicas, como una gabardina moderna o un abrigo corto”, explica. Es una forma de honrar la durabilidad de los materiales y combatir la cultura del descarte, demostrando que el verdadero lujo es aquello que sobrevive al tiempo.

Un futuro escrito en clave de Alta Costura

Aunque el camino apenas comienza, Chiuri ya está integrando sus colecciones masculinas y femeninas bajo una misma visión narrativa. No tiene prisa por lanzar una línea completa de Alta Costura hasta que el proyecto global esté perfectamente aceitado, pero la ambición está ahí. Para ella, trabajar en marcas históricas es casi un ejercicio de restauración arquitectónica: poner luz sobre la magnificencia de los fundadores y devolverles el brillo original.

Al final del día, Maria Grazia Chiuri no ha vuelto a Fendi por obligación, sino por amor a la industria y gratitud. En el Teatro della Cometa en Roma, el espacio que ella misma restauró, queda claro que su liderazgo no solo busca vender bolsos Baguette, sino definir qué significa ser una mujer poderosa, creativa y auténtica en el siglo XXI.

Fuente: Vogue

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