La industria del cine en Hollywood está viviendo uno de sus momentos más tensos y decisivos. El reciente anuncio de la posible adquisición de Warner Bros. por parte de Netflix ha provocado un terremoto emocional entre los exhibidores de cine en Estados Unidos. Lo que para muchos es una maniobra empresarial brillante, para los dueños de las salas de cine es la antesala de una “catástrofe económica y cultural” que podría cambiar la forma en que consumimos historias para siempre.
La Rebelión de los Exhibidores
La organización Cinema United ha llevado su preocupación hasta el subcomité antimonopolio del Senado estadounidense. En un testimonio contundente, advierten que permitir que una plataforma de streaming domine a uno de los estudios más icónicos del mundo resultará en menos empleos, ventanas de exhibición más cortas y, en última instancia, el cierre de más salas de cine. En Tantita Tinta seguimos de cerca este drama donde se disputa el futuro de la pantalla grande frente a la comodidad del sofá.
¿El fin de la ventana de 90 días?
Aunque directivos de Netflix como Ted Sarandos han sugerido que mantendrían estrenos en cines por unos 45 días, los exhibidores no compran esa promesa. Un control tan absoluto por parte de una plataforma digital significaría que el cine dejaría de ser un evento social y comunitario para convertirse en un contenido más dentro de un algoritmo. La cadena de producción que apenas se recuperaba de los niveles prepandemia se enfrenta ahora a un gigante que busca consolidar el 40% de la taquilla nacional en una sola mano.
Un impacto que llega a las comunidades
Este boicot no se trata solo de dinero; se trata de cultura. Los exhibidores argumentan que el impacto se sentirá en cada comunidad donde el cine es un motor económico para negocios locales. Si Warner Bros. deja de priorizar la salas, ¿qué pasará con la magia de ver una película en una sala oscura rodeado de extraños? El drama de esta adquisición está lejos de terminar y en Tantita Tinta te mantendremos informado sobre cada capítulo de esta guerra por el alma del entretenimiento.
Fuente original: Espinof – La guerra entre Netflix y los cines