¡Escándalo en Pixar! El ‘tijeretazo’ a la trama LGTB de Elio y la demoledora frase de Pete Docter: “No hacemos terapia”

El naufragio de Elio: Cuando la taquilla y la identidad no reman en la misma dirección

Parece que los tiempos en los que Pixar era sinónimo de éxito infalible y vanguardia narrativa han quedado en un rincón del baúl de los recuerdos, justo al lado de los juguetes olvidados de Andy. La última gran apuesta del estudio, ‘Elio’, no solo se ha estrellado contra un muro de indiferencia en la taquilla global, sino que ahora protagoniza un incendio mediático tras revelarse los drásticos cambios que sufrió su guion original. Con un presupuesto que rondaba los 150 millones de dólares y una recaudación que apenas alcanzó los 154 millones, ‘Elio’ se ha coronado como el título menos rentable en la historia de la compañía (si dejamos fuera los estrenos directos en Disney+ durante la pandemia).

Pero, ¿qué salió mal? Más allá de una producción que se sentía como un ‘frankenstein’ creativo debido a la intervención de tres directores distintos intentando coser hilos argumentales inconexos, el verdadero drama estaba ocurriendo en las salas de montaje. Recientemente, Pete Docter, el director creativo de Pixar y la mente detrás de joyas como ‘Up’ o ‘Del Revés’, ha roto el silencio sobre una de las decisiones más polémicas del filme: la eliminación total de una trama LGTB que definía al protagonista.

“No estamos haciendo terapia”: El nuevo (y frío) mantra de Pixar

La noticia ha caído como un jarro de agua fría en la industria. Según declaraciones recogidas por el Wall Street Journal, Docter justificó la eliminación de la subtrama en la que Elio exploraba su orientación sexual con una frase que ya está dando la vuelta al mundo: “Estamos haciendo una película, no cientos de miles de dólares de terapia”. Esta postura marca un giro de 180 grados en la filosofía de un estudio que, durante décadas, se enorgulleció de tratar temas complejos y profundamente humanos.

Resulta paradójico que Pixar, la misma factoría que nos obligó a procesar el duelo por la muerte de una madre en ‘Bambi’ (vía Disney) o la devastadora soledad y el abandono en ‘Toy Story 3’ y ‘Up’, ahora considere que la identidad sexual es un tema demasiado denso o inapropiado para su audiencia. Docter sostiene que el estudio no quiere que los niños vean en pantalla conceptos que no han discutido previamente con sus padres. Sin embargo, surge la duda razonable: ¿acaso los padres discuten la muerte de una pareja o la infertilidad (temas centrales en los primeros minutos de ‘Up’) antes de llevar a sus hijos al cine?

Lo que Elio perdió en el camino: Bicicletas rosas y sueños adolescentes

Gracias a las filtraciones de las versiones tempranas de la película, sabemos exactamente qué fue lo que Pixar decidió enviar a la papelera de reciclaje. En el metraje original, Elio no solo era un niño enfrentándose a una aventura intergaláctica, sino que también lidiaba con el autodescubrimiento. Existían escenas donde se le veía con una bicicleta rosa y, lo más significativo, una secuencia onírica donde el protagonista imaginaba un futuro y una vida junto al chico que le gustaba.

¿El motivo de la purga? Según fuentes internas, los pases de prueba con público no reaccionaron de la manera que el estudio esperaba. En lugar de apostar por la visión artística original de sus creadores, la cúpula de Pixar —posiblemente escaldada por controversias pasadas en redes sociales y boicots conservadores— decidió jugar sobre seguro. Esta política de ‘riesgo cero’ no se limitó a ‘Elio’; también se ha confirmado que se eliminó un personaje trans en el proyecto ‘En la victoria o en la derrota’, dejando claro que hay una directriz clara de evitar cualquier tema que pueda ser tildado de “polémico” por ciertos sectores del mercado.

Un cambio de rumbo: ¿Hacia una Pixar más conservadora?

Este movimiento de Pete Docter no parece ser un arrebato aislado, sino una estrategia corporativa a largo plazo. Con el peso de ser una de las joyas de la corona de Disney, Pixar está bajo una presión financiera asfixiante. Tras varios traspiés comerciales, el estudio parece haber decidido que la innovación social no es prioritaria frente a la estabilidad económica. Esto explica por qué el calendario futuro de la empresa está plagado de secuelas seguras como ‘Toy Story 5’ o proyectos de corte más tradicional como ‘Hoppers’.

La gran pregunta que queda en el aire es si este conservadurismo creativo es realmente la solución a sus problemas de taquilla. Muchos críticos y fans sostienen que la magia de Pixar residía precisamente en su valentía para romper tabúes y tratar al público infantil con la madurez necesaria para entender la diversidad del mundo. Al eliminar lo que hacía a ‘Elio’ una historia única y personal, el estudio podría haber entregado un producto genérico que, irónicamente, acabó fracasando por falta de alma.

Consecuencias para el futuro de la animación

El impacto de esta decisión va más allá de una sola película. Si el estudio líder en animación decide que la representación LGTB es “terapia” y no “entretenimiento”, se envía un mensaje desalentador a los nuevos creadores que buscan reflejar la realidad plural de la sociedad actual. Mientras Pixar se refugia en la nostalgia y las marcas conocidas para evitar el ruido en Twitter, el público se pregunta si alguna vez volveremos a ver esa chispa de rebeldía que hizo que el estudio cambiara la historia del cine para siempre.

Por ahora, Docter parece inmune a las críticas. Con la maquinaria de ‘Toy Story’ a pleno rendimiento, el estudio confía en que los números verdes vuelvan a sus balances, aunque sea a costa de dejar atrás tramas que podrían haber sido vitales para una generación de espectadores que busca verse reflejada en sus héroes de pantalla.

Fuente: Espinof

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