Por Index Zero
Disney ha elegido a su nuevo rey, y no viene del mundo del cine ni de la televisión. Josh D’Amaro ha sido nombrado el sucesor de Bob Iger como CEO de The Walt Disney Company, una decisión que marca un cambio histórico en las prioridades estratégicas de la casa del ratón. Tras años de turbulencias en la industria del streaming y cambios en los hábitos de consumo, Disney ha decidido apostar por el hombre que ha convertido sus parques en la división más rentable de la empresa.
D’Amaro no es un desconocido. Ha sido la mano derecha de Iger durante años, expandiendo la ambición de los parques y experiencias. Pero su ascenso no es solo una recompensa a su lealtad, sino una respuesta directa a los números: hoy en día, las experiencias Disney generan más dinero que sus películas.
El Perfil Financiero vs. El Corazón Creativo
Una de las características más notables del nuevo liderazgo de D’Amaro es su enfoque eminentemente financiero. Por primera vez en la historia, el CEO delegará casi por completo las decisiones creativas en un nuevo puesto de Directora Creativa, que será ocupado por Dana Walden. Este movimiento busca separar la gestión del negocio de la magia del contenido, permitiendo que D’Amaro se concentre en lo que mejor sabe hacer: maximizar los ingresos.
Desde que asumió la cabeza de Disney Experiences en 2020, D’Amaro ha liderado una revolución en los parques que incluye una inversión masiva de 60,000 millones de dólares. Este plan contempla desde la expansión en Oriente Medio con el nuevo Disneyland de Abu Dhabi hasta la implementación de una nueva generación de animatrónicos impulsados por inteligencia artificial.
La Realidad del Mercado: El Auge de los “Disney Adults”
Mientras la división de entretenimiento (cine y Disney+) ha tenido que luchar contra el ascenso de competidores como Netflix y una pérdida de 4,000 millones de dólares para estabilizar su catálogo, los parques han alcanzado ingresos récord de 10,000 millones de dólares anuales.
D’Amaro ha entendido que el cliente más valioso de Disney hoy en día es el “Disney Adult” y el fan local comprometido. Estos visitantes están dispuestos a pagar precios cada vez más altos por experiencias exclusivas y tecnológicas. Aunque las quejas por el costo de las entradas son constantes, los números demuestran que la demanda no disminuye. Disney se está transformando de una compañía mediática que tiene parques a una compañía de experiencias que produce medios para alimentarlas.
Un Futuro Global y Tecnológico
El Disney de la era D’Amaro será más internacional y más tecnológico que nunca. La estrategia parece ser clara: mantener un imperio mediático digno, pero asegurar que cada fan en el mundo tenga un “puerto seguro” (un Disneyland) cercano al que acudir.
La transición de Iger a D’Amaro promete ser limpia, pero no libre de desafíos. Tensar demasiado la cuerda de los precios podría alienar a la clase media que construyó el mito de Disney. Sin embargo, por ahora, el mensaje de la junta directiva es claro: el futuro de Disney se escribe en concreto, atracciones y momentos mágicos en vivo, no solo en pantallas de cristal líquido.
Fuente original: Espinof